Calidad de sueño en sujetos con diferentes patrones habituales de sueño

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From: Psicología y Salud(Vol. 13, Issue 2)
Publisher: Universidad Veracruzana
Document Type: Article
Length: 5,957 words

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Sleep quality in individuals with different habitual sleep patterns

RESUMEN

El presente estudio analiza si el patron o duracion habitual del sueno influye en diversos parametros de calidad de sueno. Participaron en el estudio 141 voluntarios sanos de 17 a 29 anos. 19 de elios con patron de sueno corto. 64 con patron intermedio y 58 con patron largo. Como indices de calidad de sueno, se evaluaron a traves de un cuestionario la latencia de sueno, el numero le despertares nocturnos y la frecuencia de siestas, asi como la duracion de estos ultimos. Los resultados muestran que la latencia de sueno es superior en los sujetos con patron de sueno largo que en los restantes patrones de sueno. Tanto los sujetos con patron de sueno largo como intermedio duermen siestas con mas frecuencia que aquellos con patron de sueno corto, aunque la duracion de tales siestas es bastante mayor en los sujetos con patron de sueno largo. Se discuten los hallazgos en relacion con la reciente literatura sobre los efectos de los patrones de sueno en la salud, y se sugiere que algunas de las asociaciones entre los sujetos con patron de sueno largo y el padecimiento de salud pobre podrian estar mediadas por la peor calidad de sueno que presenta este grupo.

Palabras clave: Patrones de sueno corto, intermedio y largo; Latencia de sueno; Despertares nocturnos; Siestas.

ABSTRACT

This study analyses if the pattern or usual sleep duration has influence on several parameters of sleep quality. 141 health volunteers from 17 to 29 years old participated in the study. 19 with a short sleep pattern, 64 with an intermediate sleep pattern, and 58 with a long sleep pattern. Sleep latency, number of nocturnal awakenings and their duration frequency of naps and their duration were evaluated by means of a questionnaire as sleep quality indexes. The results showed that sleep latency is greater in subjects with a long sleep pattern than in the others. Both the subjects with long sleep patters and those with intermediate one take naps more frequently than those with short sleep patterns, although the duration of the naps is larger in subjects with a long sleep pattern. These findings are discussed in relation to recent literature about the effects of sleep pattern on health, and it is suggested that some associations between subjects with long sleep patterns and a bad health may be mediated by the worst sleep quality that this group presents.

Key words: Sleep patterns (short, intermediate and long); Sleep latency; Nocturnal awakenings; Naps.

INTRODUCCION

Cada vez son mas numerosas las areas desde las que pueden establecerse interesantes conexiones entre el sueno y diferentes aspectos de la salud. En fechas recientes se ha sugerido que dormir menos tiempo y tambien, paradojicamente, mas tiempo del asociado al denominado patron de sueno intermedio tiene consecuencias adversas para la salud a distintos niveles (para una revision, vease Miro, Ianez y Cano-Lozano, 2002). Los sujetos con patron de sueno corto son aquellos que duermen diariamente seis horas o menos al dia, los sujetos con patron de sueno intermedio los que duermen generalmente de siete a ocho horas, y aquellos con patron de sueno largo los que duermen nueve o mas horas. La razon de tales variaciones individuales en la duracion del sueno es desconocida y no ha dejado de debatirse si realmente siete u ocho horas de sueno son ideales para el bienestar fisico y mental o, por el contrario, cada persona debe satisfacer su "cuota de sueno individual" (Hartmann, 1973), e incluso si el sueno puede reducirse permanentemente a cinco o seis horas sin consecuencias negativas para el funcionamiento fisico o psicosocial (Harrison y Horne, 1995; Horne, 1992).

En el estudio pionero de Kripke, Simons, Garfinkel y Hammond (1979), recien reevaluado por Kripke, Garfinkel, Wingard, Klauber y Marter (2002), se informaba acerca de una encuesta efectuada por la Sociedad Americana de Oncologia a mas de un millon de personas de todas las edades por encima de los 30 anos. El objetivo del estudio era la identificacion de factores de riesgo de cancer, aunque se preguntaba por los habitos de sueno. Por casualidad se evidencio una relacion sorprendente: a los seis anos se averiguo cuantos de los interrogados habian muerto, y tras controlar la posible influencia de factores mediadores como la dieta, el ejercicio, la toma de medicacion, la inexistencia de problemas de sueno y otros, se observo que el minimo de mortalidad ocurrio en los que dormian habitualmente entre siete y ocho horas, aumentando por encima y, sobre todo, por debajo de esa cifra (por ejemplo, fue mas del doble en los que dormian cuatro horas o menos). Diversas investigaciones actuales indican igualmente que los sujetos con patron de sueno intermedio obtienen las mejores puntuaciones de salud fisica o psicologica; hay entre ellos menos depresion, ansiedad o abuso de sustancias (Breslau, Roth, Rosenthal y Andreski, 1997; Liu y Zhou, 2002; Wetzler y Ursano, 1988) y menos riesgos relativos de mortalidad (Kojima, Wakai, Kawamura y cols., 2000). Por ejemplo, la desviacion del patron de sueno intermedio se asociaba a un mayor riesgo de desarrollar diabetes en un estudio longitudinal de diez anos (Ayas, White, Al-Delaimy y cols., 2003) o de sufrir eventos coronarios (Ayas, White, Manson y cols., 2003). Ademas, las quejas de somnolencia suelen manifestarse con mayor frecuencia tanto en los patrones de sueno cortos como en los largos, lo que se ha asociado a bajo status funcional, peor salud global, pobre calidad de vida, tasa de accidentabilidad aumentada, mayor riesgo de consumir cafe, alcohol o drogas (Bliwise, King y Harris, 1994; Newman, Spiekerman, Enright y cols., 2000; Ohayon, Caulet, Philip, Guilleminault y Priest, 1997) y bajo rendimiento academico en adolescentes (Reid, Maldonado y Baker, 2002).

Aunque los mecanismos que median esta serie de relaciones no estan totalmente esclarecidos, suele asumirse que los sujetos con patron de sueno corto podrian estar cronicamente privados de sueno. Son muchos los autores que alertan acerca de las consecuencias de la restriccion cronica que voluntariamente se imponen a la duracion de sueno debido al actual estilo de vida (Bonnet y Arand, 1995; Breslau y cols., 1997; Hicks, 1983; Reid y cols., 2002); por ejemplo, algunos estudios que comparan la duracion habitual del sueno de los jovenes de 1963 con los de 1910-1911 (Carskadon, 1993), y de 1974 hasta la actualidad (Iglowstein, Jenni, Molinari y Largo, 2003) encuentran una reduccion del tiempo total de sueno de aproximadamente una hora y media. Los efectos negativos sobre una amplia gama de medidas fisiologicas, cognitivas, conductuales y emocionales de la restriccion parcial del sueno --por ejemplo, dormir de cuatro a seis horas varios dias o semanas (Belenky, Wesensten, Thorne y cols., 2003; Dinges, Pack, Williams y cols., 1997)-- y de la privacion total del sueno en una o mas noches (Miro, Cano y Buela-Casal, 2002; Pilcher y Huffcutt, 1996) se han documentado ampliamente. Splegel, Leproult y Van Cauter (1999) demostraron con adultos jovenes que dormir cuatro horas durante seis dias consecutivos tenia un impacto negativo en el metabolismo de los carbohidratos y en la funcion endocrina, que son partes fundamentales del proceso normal de envejecimiento, por lo que si persistiera en el organismo el habito de acortar el sueno, podria incrementarse la gravedad de los desordenes cronicos asociados a la edad, como la obesidad, la diabetes o la hipertension. En cambio, no se dispone de una explicacion obvia acerca de por que las personas con un patron de sueno largo experimentan tambien consecuencias adversas sobre su salud. La mayoria de los estudios que hay sobre patrones de sueno se han centrado en el parametro de cantidad o duracion del sueno, pero no han evaluado simultaneamente otros aspectos de este que pudieran ser relevantes. Sin embargo, la pertenencia a un patron de sueno corto o largo y el tener un sueno de mala calidad se han asociado al padecimiento de efectos adversos sobre la salud (Oullet, 1995). Autores como Mahon (1995) sugieren que las relaciones entre cantidad de sueno y salud son mas debiles que entre los indices de calidad de sueno y salud. Este autor examino en 330 adolescentes la relacion entre diversas dimensiones de calidad y cantidad de sueno y el status de salud percibida. Las dimensiones de sueno, evaluadas mediante la Verran-Snyder-Halpern (VSH) Sleep Scale, eran el grado de alteracion del sueno (despertares durante la noche, movimientos durante el sueno, etc.), el nivel de efectividad del sueno (tiempo de sueno total, suficiencia percibida del sueno, etc.) y la costumbre o no de siestas. En los adolescentes de quince a dieciete anos la alteracion de sueno se relaciono inversamente con la salud, y el dormir unas ocho o nueve horas tambien se asocio a una mejor salud pero menor potencia; no obstante, no se establecio una distincion de la calidad de sueno en funcion de los patrones de sueno. Igualmente, Pilcher y Huffcut (1997) analizaron la relacion entre calidad y cantidad de sueno y salud autoinformada, observando que la existencia de quejas sobre el estado fisico y el bienestar psicologico (presencia de tension, depresion, ira, fatiga y confusion) se relacionaban mas con parametros de calidad que de cantidad de sueno. Kojima y cols. (2000) estudiaron la relacion entre duracion del sueno, calidad subjetiva del sueno y mortalidad en un estudio de seguimiento de 11.9 anos con 5,322 personas de 20 a 67 anos. Encontraron que la desviacion del patron de sueno intermedio (dormir mas o menos de siete u ocho horas) y el tener una pobre calidad de sueno (la presencia de dificultades para conciliar el sueno o el no experimentar sentimientos de descanso al despertarse, por ejemplo) se asociaban con un riesgo aumentado de mortalidad, independientemente de la duracion del sueno. Aun asi, tampoco en estas investigaciones se analizo sistematicamente si el patron de sueno influia en la calidad de este. Existe, no obstante, alguna evidencia de que los sujetos con patron de sueno largo muestran en el polisomnografo mayores cantidades de fases 1, 2 y MOR (movimientos oculares rapidos) y menos cantidad de fases 3 y 4 de SOL (sueno de onda lenta) que los restantes patrones de sueno (Aeschbach, Cajochen, Landolt y Borbely, 1996; Benoit, Foret y Bouard, 1983). Por ejemplo, en el estudio de Benoit y cols. (1983) las proporciones de SOL en individuos con patron de sueno corto, intermedio y largo fueron de 143.2, 143.8 y 118.8 minutos, respectivamente. En esos dos estudios el sueno de los individuos con patron de sueno largo era menos profundo debido a los mayores porcentajes de fases 1 y 2 y tambien menos eficiente, ya que tambien su latencia de inicio del sueno era superior (Aeschbach y cols., 1996; Benoit y cols., 1983).

El tipo de diferenciacion entre cantidad y calidad de sueno es importante si se desea analizar completamente la relacion entre sueno y bienestar fisico y mental. Asi, el presente trabajo examina si los distintos patrones de sueno (patron de sueno corto, patron de sueno intermedio y patron de sueno largo) influyen en diversos parametros de calidad de sueno. Como indices de calidad de sueno se emplearon la latencia del sueno (tiempo que transcurre desde que la persona se acuesta hasta el inicio del sueno), el numero de despertares nocturnos y su duracion, la frecuencia de siestas y la duracion de las mismas.

METODO

Sujetos

Participaron en el estudio 141 sujetos voluntarios sanos (107 mujeres y 34 varones) con un rango de edad de 17 a 29 anos (media de 20.54 y desviacion tipica de 2.72). Dicha muestra se selecciono de un total de 636 estudiantes de psicologia mediante un cuestionario que exploraba el tipo circadiano de los sujetos, el patron de sueno y la posible existencia de trastornos del sueno. Ademas, se adjuntaban diversas cuestiones acerca del estado de salud fisica y psicologica, el consumo de farmacos, alcohol y otras drogas. Se establecieron como criterios de exclusion la pertenencia a un tipo circadiano extremo matutino o vespertino (todos los participantes en la investigacion se acostaban entre las 11:30 p.m. y las 2:30 a.m. y se levantaban entre las 7:30 a.m. y las 10:30 a.m.) y el padecimiento de algun tipo de trastorno psicologico, perturbaciones del sueno, insuficiencia de este (dos o tres horas mas de sueno los fines de semana o festivos comparado con los dias entre semana), problemas medicos, consumo de medicacion o drogas. Los individuos seleccionados se dividieron en tres grupos en funcion del numero de horas que necesitaban dormir para sentirse bien durante la jornada: 1) Sujetos con patron de sueno corto (n = 19: 15 mujeres y 4 varones) que dormian habitualmente menos de seis horas por noche; 2) Sujetos con patron de sueno intermedio (n = 64:43 mujeres y 21 varones), que dormian de siete a ocho horas por noche y, por ultimo, 3) Sujetos con patron de sueno largo (n = 58:49 mujeres y 9 varones) que dormian habitualmente mas de nueve horas por noche. Se decidio incluir en el patron de sueno largo solo a los que dormian mas de nueve horas debido a que la duracion optima del sueno puede experimentar ciertas variaciones con la edad, y se ha senalado que en los adolescentes y adultos jovenes dicha duracion podria situarse hasta en ocho o nueve horas (Carskadon, 1993), mientras que en los ancianos pueden bastar seis o siete (Bjorkelund, Bengtsson, Lissner y Rodstrom, 2002).

Procedimiento

La investigacion se llevo a cabo en un laboratorio dividido en dos salas comunicadas por una puerta y una ventana de cristal unidireccional. En ambos espacios la temperatura ambiente se mantenia a un nivel termoneutral (22-25[grados]C) por medio de un aparato de aire con termostato; la iluminacion era constante y no habia ruidos. Los participantes eran citados individualmente los martes, miercoles o jueves de 12:00 a.m. a 2:00 p.m. Cuando el sujeto llegaba al laboratorio, se situaba en una sala con equipo informatico y de registro psicofisiologico con los cuales se registraban diversos parametros psicofisiologicos y de rendimiento (cfr. Miro y cols., 2002). A continuacion, en la sala contigua a la anterior, el sujeto respondia diversas escalas de estado de animo y, finalmente, un cuestionario sobre calidad de sueno. El tiempo total empleado en la realizacion de todo el protocolo era de 32 minutos, aproximadamente.

Instrumentos

El Cuestionario de Habitos y Calidad de Sueno (Buela-Casal, Sierra y Caballo, 1992) recoge las siguientes cuestiones relativas a la calidad del sueno: 1) tiempo que tarda el sujeto en dormirse habitualmente; 2) frecuencia de despertares durante la noche; 3) tiempo que duran esos episodios; 4) frecuencia de siestas durante la jornada y 5) tiempo que duran las siestas. Para contestar el cuestionario, se pedia a los sujetos que basaran su respuesta en lo que era su pauta habitual de sueno y no en dias aislados. Se ha encontrado que la estimacion autoinformada del sueno tiene una elevada correlacion con sus medidas polisomnograficas de cantidad y calidad.

Analisis de datos

El analisis estadistico de los efectos producidos por el patron de sueno sobre las distintas variables dependientes se llevo a cabo mediante el paquete estadistico SPSS 10.0. En primer lugar, se hicieron analisis descriptivos globales de las distintas variables de calidad de sueno, que incluian porcentaje para las distintas opciones de respuesta de cada item, media y desviacion tipica. Para determinar las diferencias en calidad de sueno en funcion de los diferentes patrones, se llevaron a cabo pruebas no parametricas, la H de Kruskall-Wallis para k muestras independientes y la U de Mann-Whitney para dos muestras independientes.

RESULTADOS

Las estadisticas descriptivas de la latencia de sueno, los despertares nocturnos, su duracion, las siestas y la duracion de las mismas en funcion del patron de sueno se encuentran resumidas en las Tablas 1 y 2. La Chi cuadrada de Kruskall-Wallis para k muestras independientes indico que habia diferencias significativas entre los distintos patrones de sueno en relacion con la latencia de sueno ([X.sup.2.sub.(2)] = 5.312, p < 0.060), las siestas ([X.sup.2.sub.(2)] = 7.592, p < 0.022) y la duracion de estas ([X.sup.2.sub.(2)] = 22.830, p < 0.000). En cambio, no se observaron diferencias significativas entre los distintos patrones de sueno con respecto a los despertares nocturnos ([X.sup.2.sub.(2)] = 0.865, p > 0.649) ni a su duracion ([X.sup.2.sub.(2)] = 2.083, p > 0.353).

En las comparaciones posteriores con la prueba de Mann-Whitney para dos muestras independientes, se encontro que para la variable de latencia del sueno hubo diferencias significativas entre los sujetos con patron de sueno intermedio y aquellos con patron de sueno largo (p < 0.037). En concreto, los sujetos con patron de sueno largo mostraron puntuaciones superiores en latencia de sueno (2.26) que los sujetos con patron de sueno intermedio (1.68).

En la variable numero de siestas se observaron diferencias significativas entre los sujetos con patron de sueno corto y quienes tienen un patron de sueno intermedio (p < 0.038), asi como entre los sujetos con patron de sueno corto y aquellos con patron de sueno largo (p < 0.007). Los resultados muestran que estos duermen siestas con mayor frecuencia (1.89) que los sujetos con patron de sueno corto (1.21), e igualmente quienes presentan un patron de sueno intermedio duermen siestas con mayor frecuencia (1,67) que aquellos con patron de sueno corto (1.21).

Por ultimo, en la variable duracion de las siestas se encontraron diferencias significativas entre los sujetos con patron de sueno intermedio y los sujetos con patron de sueno largo (p < 0.000), asi como entre los sujetos con patron de sueno corto y quienes exhiben un patron de sueno largo (p < 0.012). Los sujetos con patron de sueno largo tienen duraciones superiores de las siestas (3.56) que aquellos con patron de sueno intermedio (2.60) o corto (2.50).

DISCUSION

El presentar habitualmente un determinado patron de sueno influye en distintos aspectos de la calidad de este. La latencia de sueno es superior en los sujetos con patron de sueno largo que en los restantes patrones de sueno. Los sujetos con patron de sueno intermedio y corto tardan en dormirse practicamente el mismo tiempo, aunque unicamente alcanza significacion estadistica la comparacion efectuada entre los sujetos con patron de sueno largo e intermedio. Estos resultados coinciden con los estudios sobre polisomnografia nocturna en sujetos con diferentes patrones de sueno, que han senalado que la eficiencia de sueno suele ser menor en las personas con patron de sueno largo (Aeschbach y cols., 1996; Benoit y cols., 1983). El parametro de eficiencia de sueno se refiere al tiempo dormido dividido por el tiempo pasado en cama multiplicado por 100 (idealmente debe aproximarse al 100%). La menor eficiencia de sueno de los sujetos con patron de sueno largo se relaciona con el hecho de que la latencia de sueno es mayor en estos individuos; ademas, su sueno, al tener mayor cantidad de fases 1 y 2 que los restantes patrones, es menos profundo (Aeschbach y cols., 1996; Benoit y cols., 1983). Por ejemplo, en el estudio de Benoit y cols. (1983) la latencia de sueno de los individuos con patron de sueno largo, intermedio y corto fue de 16.4 min., 12.7 min. y 10.1 minutos, respectivamente. Los sujetos con patron de sueno largo del presente estudio obtuvieron una puntuacion media de latencia de sueno de 2.26, lo que en las opciones de respuesta de este item equivale a tardar en dormirse aproximadamente de 15 a 30 minutos. Concretamente, la mayoria de los sujetos de este grupo (50%) tardo en dormirse de 15 a 30 minutos, mientras la mayor parte de los sujetos con patron de sueno corto (42.1%) e intermedio (48.4%) conciliaban el sueno en menos de 15 minutos. Tales valores se situan dentro de limites no clinicos (por ejemplo, un criterio definitorio de insomnio bastante extendido es el presentar una latencia de inicio del sueno de mas de 30 minutos) y son semejantes a los que se informan habitualmente en poblaciones sanas (la latencia media de inicio de sueno era de unos 17 minutos en los adolescentes del estudio de Reid y cols. [2002], por ejemplo), lo cual es coherente con el hecho de que los distintos patrones de sueno --como los seleccionados en la presente investigacion-- no tienen la percepcion de tener un sueno inadecuado, insuficiente o no restaurador ya que supuestamente duermen las horas que dicen necesitar dormir. No obstante, en vista de las numerosas investigaciones que apuntan hacia el padecimiento de consecuencias adversas en la salud fisica o psicologica de las desviaciones del patron de sueno intermedio (Ayas, White, Al-Delaimy y cols., 2003; Ayas, White, Manson y cols., 2003; Breslau y cols., 1997; Kojima y cols., 2000; Kripke y cols., 2002; Ohayon y cols., 1997; Wetzler y Ursano, 1988), parece que no hay que subestimar el posible impacto que tengan las caracteristicas de sueno de las personas con patron de sueno largo. De hecho, un porcentaje menor de este grupo (18.9%) comunico que tardaba en dormirse entre 30 y 60 minutos, lo que incluso podria tener alguna relevancia clinica. En este sentido, Habte-Gabr, Wallace, Colsher y cols. (1991) han senalado, por ejemplo, que cuanto mayor era la latencia de sueno de un grupo de ancianos no insomnes, mas pobre era su salud autopercibida y mas limitaciones funcionales manifestaban. En sujetos de cualquier edad, mayores latencias de sueno se asocian con insatisfaccion global con el sueno, y esta, a su vez, con mas somnolencia y mas diagnosticos de trastornos del sueno y mentales (Ohayon y Zulley, 2001). En adolescentes jovenes sanos, las latencias de sueno mas largas se asocian con mas respuestas incorrectas en dos tareas de memoria de trabajo (Steenari, Vuontela, Paavonen y cols., 2003). Por el contrario, a menor latencia de sueno, mejor es la eficiencia y la calidad objetiva de sueno (Reid y cols., 2002), lo que se ha relacionado positivamente con menores sintomas de depresion y ansiedad, menor numero de enfermedades y de medicamentos consumidos y menor mortalidad total (Mallon, Broman y Hetta, 2002; Oullet, 1995).

Por otra parte, la frecuencia con que se duerme la siesta es superior en los sujetos con patron de sueno largo e intermedio que en aquellos con patron de sueno corto. Por ejemplo, un 20.3% y un 24.2% de los sujetos con patron de sueno intermedio y largo, respectivamente, informa dormir la siesta varias veces a la semana, mientras que ningun sujeto del grupo de patron de sueno corto tiene este habito (la mayoria de estos sujetos, el 78.9%, rara vez o nunca duerme siesta). Aunque la duracion de las siestas es bastante superior en los sujetos con patron de sueno largo que en los que presentan un patron de sueno intermedio (por ejemplo, el 36.3% de los sujetos con patron de sueno largo duerme siestas de mas de una hora, mientras que esto solo se observa en el 1.5% de aquellos con patron de sueno intermedio). No se dispone de estudios que hayan analizado dichos aspectos en funcion del patron de sueno con los que poder comparar los presentes resultados. Generalmente, se asume que la siesta compensa una duracion insuficiente del sueno nocturno. Por ejemplo, en un estudio de Webb y Aber (1984) con cuarenta adultos de 50-70 anos, los que estaban retirados dormian menos siestas que quienes no lo estaban, lo que se debe a que dormian mas tiempo de noche que los que aun estaban en activo. Igualmente, los trabajadores con turnos rotativos duermen mas siestas cuando trabajan de noche y tienen duraciones del sueno mas cortas (Chan, Phoon, Gan y Ngui, 1989; Radosevic, Vidacek, Kaliterna y Prizmic, 1995). No obstante, notese que estas no son investigaciones sobre patrones de sueno.

Los sujetos con patron de sueno largo valoran mucho su sueno (Hartmann, 1973) y llevan a cabo numerosas rutinas para fomentar o mantener ese sueno (Hicks y Youmans, 1989); es asi logico que duerman siestas y que estas sean mas duraderas en comparacion con las de aquellos con patron de sueno intermedio. El fenomeno de la siesta es complejo y necesita de matizaciones relativas a la longitud de la siesta, el emplazamiento circadiano de la misma, la existencia o no de privacion de sueno previa y demas. En los adultos jovenes y sanos, una siesta de corta duracion (por ejemplo unos 30 minutos), como la que comunican tener la mayoria de los sujetos con patron de sueno intermedio, generalmente mejora la ejecucion y los sentimientos subjetivos de bienestar (Horne, 1992; Pilcher y Huffcutt, 1996), e incluso reduce en un 30% el riesgo coronario y los problemas de hipertension en los ancianos (Asplund, 1996). En cambio, el tomar siestas frecuentes y largas --como las informadas por los individuos con patron de sueno largo-- se ha asociado con una pobre salud y se padecen mas enfermedades cronicas --como hipertension, diabetes, problemas respiratorios y otras (Bazargan, 1996; Beh, 1994)--, mayor probabilidad de informar de complicaciones en el sueno nocturno, sintomas depresivos, empeoramiento funcional, sobrepeso, deficits cognitivos y mayor mortalidad total (Bursztyn, Ginsberg y Stessman, 2002; Ohayon y cols., 1997). Algunos autores han senalado ademas que el propio exceso de sueno puede provocar cierto "aletargamiento" (Moorcroft, 1993), como lo evidencia el hecho de que los sujetos con patron de sueno largo tienen bajos niveles de activacion y pobre ejecucion en diversas pruebas de vigilancia (Hartmann, 1973; Hicks, 1983).

Aunque la mayoria de investigaciones que han tratado de determinar si los patrones de sueno son diferentes en cuanto a las caracteristicas de personalidad y estilos de afrontamiento no han encontrado ninguna diferencia clara --concluyendose que en ambos patrones de sueno se encuentran personas con estilos de vida muy heterogeneos (Buela-Casal y cols., 1992; Webb, 1979)--, existe alguna evidencia de que los sujetos con patron de sueno corto tienen mas tendencia a presentar un patron de conducta tipo A (Hicks, 1983) y sintomas de hipomania (Monk, Buysse, Welsh, Kennedy y Rose, 2001), lo que quiza pueda dar cuenta del hecho de que practiquen de forma mucho menos frecuente el habito de la siesta.

Por el contrario, los distintos patrones de sueno no se diferencian con respecto al numero de veces que los sujetos despiertan cada noche ni en relacion con la duracion de tales despertares. Dada la juventud de la muestra empleada en la presente investigacion (de 17-29 anos) y el hecho de que en principio se trato de sujetos libres de problemas de sueno, parece factible observar estos resultados. La presencia de un mayor numero de despertares por noche es propia de poblaciones con trastornos del sueno (Bliwise y cols., 1994; Ohayon y Zulley, 2001), y tambien se ha senalado que con la edad el sueno se vuelve mas fragmentado, con un mayor numero de despertares nocturnos y mayor dificultad para volver a conciliar el sueno tras los mismos (Bazargan, 1996; Bjorkelund y cols., 2002).

En suma, los sujetos con patron de sueno largo tienen una peor calidad de sueno que los restantes patrones de sueno, tal como se evidencia por la latencia de inicio del sueno mas larga, la mayor frecuencia de siestas y la mayor duracion de las mismas que presentan. Como se ha visto hasta aqui, existe una amplia literatura que muestra que las desviaciones del patron de sueno intermedio se asocian al padecimiento de toda una serie de consecuencias adversas sobre la salud. Mientras que en los sujetos con patron de sueno corto la existencia de restriccion de sueno cronica parece ser una explicacion obvia de estos resultados, no es claro lo que ocurre en el caso de los patrones largos. Los presentes hallazgos pueden contribuir a clarificar parte de los mecanismos responsables de las consecuencias adversas sobre diversos aspectos de la salud que se aprecian en las personas con patron de sueno largo. Algunas de las asociaciones entre los sujetos con patron de sueno largo y el padecimiento de pobre salud podrian estar mediadas por la peor calidad de sueno que tienen estos sujetos, lo que probablemente se agudice en edades mas avanzadas. Ademas, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de evaluar simultaneamente la cantidad y la calidad de sueno, ya que se trata de dos medidas relativamente independientes y que proporcionan informacion complementaria.

El sueno parece un excelente indicador del estado de salud de la poblacion general y de los pacientes psiquiatricos o medicos, y vale la pena tomar en serio los deficits asociados a los modelos desviados del patron de sueno intermedio, siendo pertinente el desarrollo de iniciativas preventivas y educativas destinadas a optimizar los habitos de sueno. Dicha asuncion no es incompatible con cierta variabilidad individual de la duracion de sueno --de forma analoga a como unos individuos son mas altos o mas gruesos que otros--, aunque dentro de ciertos limites (por ejemplo, de seis a nueve horas), que son los que viene a englobar el patron de sueno intermedio.

Tabla 1. Porcentajes de cada categoria de las distintas variables de
calidad de sueno en funcion del patron de sueno.

                                    Patron       Patron       Patron
              Frecuencia           de sueno     de sueno     de sueno
Variables     o duracion             corto     intermedio      largo
                                       %            %            %

Latencia      < 15 min.              42.1         48.4         29.3
de sueno      15-30 min.             15.7         39.1         50.0
              30-60 min.             15.7          7.8         18.9
              > 1 hora               26.3          4.6         1.85

Despertares   Rara vez/nunca         57.8         65.6         58.6
nocturnos     Uno por noche          26.3           25         29.3
              Varios por noche       15.7          9.3         12.0

Duracion      < 15 min.              31.6         31.2         39.6
de los        15-30 min.              5.2          1.5          3.4
despertares   30-60 min.              0.0          1.5          0.0
              > 1 hora                5.2          0.0          0.0

Siestas       Rara vez/nunca         78.9         56.2         48.2
              Varias al mes          21.1         21.8         20.7
              Varias a la semana      0.0         20.3         24.2
              Todos los dias          0.0          1.5          6.9

Duracion      < 15 min.               5.3          0.0          0.0
de las        15-30 min.              0.0         18.7          6.8
siestas       30-60 min.             15.7         23.4          8.6
              >1 hora                 0.0          1.5         36.3

Tabla 2. Medias y desviaciones tipicas de la latencia de sueno, los
despertares nocturnos y su duracion, la frecuencia de siestas y su
duracion en funcion del patron de sueno corto, intermedio y largo.
Notese que, puesto que las variables de calidad de sueno consideradas
eran categoriales (ver instrumentos), se ban asignado valores de 1-4
(en el caso de los despertares nocturnos de 1-3) a cada una de las
opciones de respuesta posibles para cada item. Las variables marcadas
con asteriscos mostraron diferencias significativas en funcion del
patron de sueno en la prueba Chi cuadrada de Kruskall-Wallis para k
muestras independientes.

      Variables               Patron de sueno       Patron de sueno
                                   corto              intermedio

Latencia de sueno *         1.93 ([+ o -] 0.74)   1.68 ([+ o -] 0.81)
Despertares nocturnos       1.53 ([+ o -] 0.70)   1.43 ([+ o -] 0.66)
Duracion de despertares     1.50 ([+ o -] 1.06)   1.13 ([+ o -] 0.46)
Frecuencia de siestas *     1.21 ([+ o -] 0.41)   1.67 ([+ o -] 0.85)
Duracion de siestas **      2.50 ([+ o -] 0.40)   2.60 ([+ o -] 0.56)

      Variables               Patron de sueno
                                   largo

Latencia de sueno *         2.26 ([+ o -] 1.28)
Despertares nocturnos       1.57 ([+ o -] 0.76)
Duracion de despertares     1.08 ([+ o -] 0.27)
Frecuencia de siestas *     1.89 ([+ o -] 1.03)
Duracion de siestas **      3.56 ([+ o -] 0.72)

* p < 0.05. ** p < 0.001

REFERENCIAS

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Maria Angeles Ianez (1), Elena Miro (1), Andres Catena (2) y Gualberto Buela-Casal (1)

(1) Departamento de Personalidad, Evaluacion y Tratamientos Psicologicos. Facultad de Psicologia de la Universidad de Granada. Campus Universitario de la Cartuja s/n., 18071 Granada, Espana, tel. 34-958-244275. fax 34-958-243749. correo electronico: emiro@platon.ugr.es. Articulo recibido el 4 de julio y aceptado el 26 de agosto de 2003.

(2) Departamento de Psicologia Experimental y Fisiologia del Comportamiento, Facultad de Psicologia de la Universidad de Granada.

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Gale Document Number: GALE|A116037486